Como empezó todo...
Cleto es el tipo de perro que llegó al mundo sabiendo que merecía todo… y lo consiguió. Guapo, dramático y hambriento profesional, todos quieren tener algo que ver con Cleto.”
Con el tiempo, el amor de las personas por Cleto fue creciendo. Su personalidad llamaba la atención, y como buen perro carismático, empezó a recibir regalos... Pero siento tan tiquismiquis, nada me gustaba.
La ropa que le regalaban tenía telas incómodas, cortes sin forma y diseños que parecían hechos sin pensar en cómo se verían en un perro. La verdad, nada me inspiraba a ponérselos.
En la veterinaria (te diría que aquí mejor pusieras algo como en las tiendas de mascotas, no quieres quedar mal con tu vet, o haz énfasis en en algunas veterinarias) pasaba me lo mismo. Todo lo que vendían parecía elegido por alguien que solo quería llenar un estante, sin pensar realmente si era algo útil o funcional. Por lo cual, nunca le compré nada ahí.
Y los premios… peor. Siempre ingredientes de dudosa procedencia, sin claridad de qué contienen realmente. Prefería darle en mi casa cosas que sabía que eran buenas.
Hasta que un día, me llegó un paquete de premios deshidratados. Cuando vi orejas y patas de pollo, mi reacción fue un rotundo “¡qué asco!”. Pero mi curiosidad pudo más, así que me puse a investigar y descubrí que estos premios eran muchísimo más sanos que las opciones comerciales y lo que yo le pudiera dar en mi casa.
¿Por qué? Porque no tenían colorantes, conservadores ni rellenos innecesarios. Eran 100% naturales, altos en proteína y sin ingredientes que se me dificultaba pronunciar. A diferencia de los premios del súper, que están llenos de harinas y saborizantes artificiales, estos eran lo que realmente debía de comer un perro.
Lo más impactante fue la reacción de Cleto. Nunca lo había visto tan emocionado por un premio. Metió la cara a la caja y se robó los premios como si supiera que eran para él. En cuanto le enseñaba uno, corría emocionado y se lo comía de inmediato, no como con los otros premios que solo olía y dejaba en un rincón. Ahí entendí que los perros no solo merecen productos de calidad, sino también cosas que realmente les hagan felices.
Fue cuando vi el nicho claro: seguro había más gente como yo, que quería ropa cool para sus perros y premios de verdad, que fueran ricos y transparentes con sus ingredientes.
Así nació Cleto El Influencer, con tres pilares clave:
1️⃣ Una comunidad para dueños que realmente aman a sus perros.
Aquí no hay espacio para los que creen que el perro “es solo una mascota”. Cleto El Influencer es para quienes entienden lo que es preocuparse por su salud, sufrir cuando se enferma y buscar siempre lo mejor, como lo harían para sí mismos. Es un lugar donde no eres "el raro" por querer a tu perro como familia.
2️⃣ Productos con diseño y calidad superior, porque ser diferente importa.
Los clientes de Cleto buscan opciones distintas, alejadas de lo típico de tiendas de mascotas o las veterinarias. Quieren lo mejor, lo más original y lo que refleje su propio estilo de vida. Además, muchos buscan productos que sean hechos en Mexico, naturales y con ingredientes locales y reales.
3️⃣ Un compromiso con el bienestar y el respeto hacia los perros.
Más allá de vender accesorios y premios, Cleto El Influencer quiere un mundo donde los perros sean valorados como lo que realmente son: compañeros de vida y apoyo emocional. La marca promueve la adopción, el buen trato, la educación y la alimentación saludable, para que más perros tengan una vida digna y feliz.
Cleto no es cualquier perro, y por consiguiente, su marca tampoco lo es.

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